Los hijos como excusa

Habitualmente traigo a este Pitublog las andanzas y desventuras de mi día a día con hijos. Pero no todo es tan malo como se pinta; esto de los niños también tiene sus cosas buenas -y no hablo de las alegrías que te dan, ni de las bienvenidas a besos cuando llegas a casa, ni de los ‘te quiero mamá‘-. Eso va por descontado.

Me refiero a esas situaciones en las que tener hijos es la mejor de las excusas. Valgan estos cinco ejemplos:

  1. Cita de compromiso:

Es Navidad, llega la tradicional comida de empresa y este año te toca dar el discurso y sentarte al lado del jefe. Ganas: cero. Solución: el niño está destemplado, me ha fallado la canguro y no tengo con quién colocarlo. Te quedas en casa con tu mantita en el sofá viendo por enésima vez la reposición de El Diario de Bridget Jones.

bridget

Nota: donde dice comida de Navidad cítese todo aquel acontecimiento social que te apetezca tanto como cargar un saco de cemento.

2. Volver a merendar.

Ya sabéis que yo ni pico entre horas ni meriendo más que un té verde… pero hoy me muero por un pastel de chocolate y no sé cómo salir del paso.  ¡O sí! ¡Hay que ver lo que le gustan a mis niños los donuts de chocolate! Voy a tener que comerme éste que sobra por no tirarlo…

chocolate

3. Excusa laboral.

En el trabajo se sortea cubrir un apasionante congreso  del ‘sexo de las amebas’ a 500 kilómetros de casa, viernes y sábado, y por supuesto sin remuneración alguna. Eso sí, la empresa valorará muy positivamente la participación de los voluntarios. -“¿Te interesa?” -“¡Uy no, imposible! Yo con los niños… Pero ¿por qué no se lo propones a aquel becario de veintipocos años? ¡Seguro que estará encantado!”

4. Con el buenpadre

Pónganse en situación: “¡Claro, tú como acabas de llegar! No sabes la tarde que han dado estos dos: el mayor no quería bañarse, el pequeño sigue malo, ha vomitado y dejado su huella del salón a la cocina, he puesto dos lavadoras, vuelto a bañar al pequeño, limpiado el suelo… ¿¡Que me relaje!? Vale, prepara la cena que voy a darme un baño con espuma“.

baño espuma

5. Contigo misma.

Tienes trabajo atrasado, unos pelos que piden un tinte a gritos y mil cafés pendientes con tus amigas, pero lo dejas todo y te vas con tus pitus a jugar al parque ¡que para lo demás ya habrá tiempo!

parque

¿Te sientes identificado/a con alguna de estas situaciones? ¡Pues comparte! ¡Que en regalar un like va la mejor parte!

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