Archivo de la etiqueta: familia

El embarazo cuando hay hermanos mayores en casa

Por las mañanas, antes de que suene el despertador, el Pitu Mayor se mete en mi cama. Me pide que le abrace y le ponga mi barriga en su espalda para sentir a su nuevo hermano. Si no da ninguna patada, me acaricia la tripa y le habla al ombligo.

Cuando suena el despertador aparece el Pitu Mediano y se echa sobre la barriga. “¿Cuántas patadas te ha dado esta noche Manuel?, me pregunta. “Muchas, mi vida, ¡este niño va a estar castigado nada más que salga!”, le contesto, y él se va tan contento.

Éste es solo el comienzo de nuestro día a día marcado por la llegada del nuevo hermanito. Si cada embarazo es distinto, cuando además hay niños mayores (de 3 y 5 años en nuestro caso) la experiencia se convierte en toda una aventura.

Hemos pasado distintas etapas: desde la negación (“no quiero un hermano ni para jugar al fútbol“), pasando por la aceptación progresiva (“Este pantalón que ya me está chico se lo vamos a dar a Manuel“) hasta la duda constante (“¿Y cómo come? ¿Y cuándo sale? ¿Y el bebé tiene mocos dentro de la barriga?”).

Yo soy muy supersticiosa y no me gusta montar muebles ni vestir carro hasta que el alumbramiento está muy cerca, pero esta vez llevamos un mes con la minicuna instalada en el cuarto porque el Mayor quería ser él quien le construyera el moisés a su hermano. Sus profesoras están al tanto de mis visitas a la ginecóloga y de los meses que vamos sumando. Incluso hubo familiares y amigos que se enteraron de la buena nueva por ellos antes que por el padre o por mí.

Están nerviosos, expectantes, preocupados por cuándo será el momento en que nazca el bebé. Sobre todo el Mayor. Como la fecha posible de parto está muy cercana a la Navidad, toda su obsesión es si podrá cantar los villancicos de la fiesta del cole, si lo llevaré al Belén Viviente donde se disfraza de Rey Gaspar y si podrá jugar el torneo de su equipo de fútbol sala. ¡Y con quién vamos a cenar en Nochebuena y celebrar el Día de Navidad! Eso quiero saber yo también… ¡dónde me voy a comer los mantecados este año!

Saben que cuando mamá y papá se vayan al hospital ellos tendrán preparada su maleta para irse a casa de los abuelos y los titos ¡y celebran el momento porque seguro que les dan de cenar pizza!

Pero más allá de la logística de los primeros días, me da miedo cómo será el choque de realidad. El Mayor sabe lo que es tener un hermano y tener que compartir juguetes, espacio y padres, pero al pobre mío lo van a destronar por segunda vez en menos de cinco años.

El Mediano no tiene muy claro qué es eso de los bebés. Él piensa que será similar a su prima de un año con la que puede jugar un rato  y a la hora se va a casa. ¡Ay cuándo lo vea todo el día enganchado a la teta de su madre!

Entre tanto, pasamos los días felices entre besos a la barriga, comprando chupetes para el nuevo hermano y ayudando a mamá que ya no puede ni quitarse las botas sola. Ya veremos cuando el nuevo miembro de la familia esté entre nosotros…

Una cosa tengo clara: si habrá voces que el nuevo Pitu reconozca cuando nazca ¡serán las de sus dos hermanos!

Foto tomada de la web www.thedatingdivas.com

Foto tomada de la web www.thedatingdivas.com

#Micromachismos: ¿Vosotras en el bar y los padres en casa con los niños?

Hace unos días eldiario.es repetía su campaña #Micromachismos, una iniciativa para denunciar los pequeños gestos cotidianos que siguen marcando las diferencias subyacentes entre géneros, prácticas y situaciones demasiado interiorizadas que siguen hablando de la desigualdad entre hombres y mujeres.

Comparto con vosotros un caso que me ha ocurrido en varias ocasiones. Sucedió -mejor dicho se repitió- hace escasos días. Acudí con un grupo de amigos -hombres y mujeres- a un acto y a su término fuimos a tomar una cerveza todos juntos. En el bar, nos encontramos con otros conocidos que nos preguntaron a mi amiga y a mí por nuestros hijos. “Muy bien gracias”, fue nuestra respuesta. “Anda ¡qué bien os lo montáis las mujeres de hoy en día! Vosotras en el bar y los padres en casa con los niños”, fue el comentario siguiente.

Como os digo, no es la primera vez que me pasa. Me consta que la persona que lo hizo, una mujer para más señas, lo expresó con la mejor voluntad posible y alabando la disposición de nuestros maridos para repartir las responsabilidades de la familia y los momentos de ocio. Pero, ¿acaso le hicieron la misma pregunta a algunos de mis amigos hombres con niños que estaban con nosotras tomando la cerveza? ¿Alguien alabó a sus mujeres por quedarse cuidando de sus hijos en casa mientras ellos salían a cumplir determinados compromisos sociales y ya de paso relajarse un rato con sus colegas? ¿Por qué sigue sorprendiendo que yo salga sola a un bar pero nadie cuestiona que lo haga mi marido al día siguiente mientras yo me encargo de baños, cenas y cuentos?

Ya os he contado alguna que otra vez lo que al Pitupadre y a mí nos ha gustado siempre un bar y un relío con los amigos. Pero desde que nacieron los pitus nuestro ocio nocturno se ha visto notablemente reducido, casi extinguido a la mínima expresión. Principalmente porque ya abusamos bastante de los abuelos a diario, que cuidan de los niños mientras nosotros trabajamos, como para dejárselos también los fines de semana para salir nosotros de fiesta. Así que desde hace unos años intentamos organizarnos y que cada uno pueda salir con sus amigos de vez en cuando para despejarnos y conservar las amistades.

No es que me importe demasiado lo que piensen los demás de cómo organizo mi día a día en familia, pero gestos como éste sí que son muy significativos del papel que la sociedad sigue otorgando a la mujer en el ámbito familiar y social. Denunciarlo es la única forma que encuentro para contribuir al cambio.

¿Y vosotros? ¿Con qué #micromachismos topáis en vuestro día a día?

Feliz Día a todas las Madres

Las conozco de todas las formas y condición.

Las hay todoterrenos que comienzan el día antes de que salga el sol, trabajan fuera de casa, no vuelven hasta después de la merienda y todavía sacan tiempo para ir al gimnasio.

Las hay que se cansaron de este ritmo de mujer-super-woman y dijeron ‘yo me bajo aquí‘. Van a yoga y disfrutan de llevar a sus hijos al parque.

Las hay amantísimas esposas que son felices haciendo magdalenas.

Las hay en solitario, y otras que repiten cambiando de compañero de camino.

Las hay de uno, de dos, de tres y hasta de cuatro.

Las hay forofas de la lactancia; que portean; que recurrieron a guarderías a los cinco meses.

Las hay que escriben.

Son una especie inclasificable. Antes sí, antes eran periodistas, abogadas, deportistas, hippies, estudiantes, viajeras, pijas,emprendedoras, activistas… Ahora eso ha pasado a un segundísimo plano, hasta en sus bios de Twitter.

Son algunas de mis amigas y además madres. A todas ellas les une algo: en un momento decidieron anteponer el bienestar de sus pequeños pitus a los suyos propios. Puede que no fuera en el mismo momento de quedarse embarazadas, tal vez fue en la primera noche en vela, en el primer concierto cancelado por una bronquitis imprevista o en ese ascenso rechazado.

Lo hacen lo mejor que saben, o que pueden. No buscan la perfección, se contentan con un beso de buenas noches. Son obsesivas, permisivas, hipocondríacas, conciliadoras, perfeccionistas, proteccionistas, cariñosas… Son de toda clase y condición. Son maravillosas.

Cada una eligió que tipo de madre quería ser y todas lo hacen a su manera, estupendamente.

El domingo es su día.  ¡Felicítalas!

misspink-misspink.blogspot.com

misspink-misspink.blogspot.com

Aunque seas el segundo…

Aunque seas el segundo, para mí eres lo primero.

Así que no te enfades cuando de mayor descubras que no tenemos ni la mitad de la mitad de las fotos que hicimos a tu hermano, que las camisetas que tanto te gustaban siempre eran heredadas o que tus babis y baberos estaban bordados con el nombre del ‘mayor’.

Porque aunque seas el segundo para mí siempre fuiste lo primero.

A ti siempre te di más besos y achuchones porque sabía lo pronto que crecerías.
A ti te dejé dormir en mis brazos y meterte en mi cama y saltarme las mil reglas que tenía aprendidas del manual de cómo educar a un hijo (al primer hijo).
Para ti buscaba nuevos juegos, inventaba mejores cuentos, cantaba canciones más divertidas.

Como eras el segundo, para mí siempre fuiste el primero.

No por sabido dejé de celebrar tus primeras papillas, tus primeros pasos, tus primeras palabras, tus primeros besos.
Porque contigo nunca tuve prisas ni comparaciones ni ansias porque llegara tal o cual momento. Sabía que llegarían, solo esperé y disfrute la espera.

Con el segundo hijo el tiempo se divide, pero el amor se multiplica.

Dicen que no se quiere a nadie como a un hijo; se quedan cortos. No se quiere a nadie como a DOS hijos.

Alvaro

Para Álvaro, que hoy cumple DOS años.

Cupcakes

8 propósitos de Año Nuevo que no pienso cumplir

#BlueMonday es el nombre que se ha impuesto al tercer lunes de enero y que viene a significar el ‘lunes triste o nostálgico’. Según dicen es el día más melancólico del año porque concluyen las vacaciones, se retoma la rutina, se caen algunos de los propósito de Año Nuevo, cuesta de enero… Tonterías del Primer Mundo.

Pero me ha servido para reflexionar sobre esas baterías de propósitos de Año Nuevo que llenaron la blogosfera hace un mes y que con solo leerlas me daba un ataque de ansiedad de pensar la cantidad de cosas que debía imponerme para ser una mamá-mujer-esposa-currante-pibón ‘perfecta’.

Así que voy a poner mi granito de arena para levantar el estado de ánimo general con una lista de propósitos de Año Nuevo que no pienso cumplir de ninguna de las maneras:

 1. Pasa más tiempo con tus hijos. ¡Ya me gustaría a mí! Me encantaría llevarlos todas las mañanas al cole, y preparar magdalenas, y merendar entre algodones, y pasar toda la tarde jugando, y estar todas las noche a la hora de los baños, la cena y el cuento… Pero el señor director del banco al que todos los meses le pago la hipoteca no piensa lo mismo y dice que quiere lo suyo. Y no puede ser. Así que no voy a torturarme con las cosas que podría estar haciendo en vez de cumplir mis cuarenta horas semanales. Disfrutaré cada uno de los momentos que paso con ellos porque siempre he pensado que más vale la calidad que la cantidad.

2. Cuida tu dieta. Ya lo sé, que en Navidades he cogido un par de kilos, pero es para tener reservas para el resto del año. Así no me sentiré culpable cuando me salte el almuerzo porque he salido tarde de trabajar y lo sustituya por un sandwich a media tarde.

3. Disfruta del último tratamiento de belleza. Con lo que a mí me gusta un potingue, una sesión de spa, un nuevo tratamiento… ahora me conformo con desmaquillarme todas las noches y aplicarme mis cremas una vez al día (aunque reconozco que son muchas las mañanas que amanezco con la cara como un mapache porque me quedé dormida antes de quitarme el rimmel).

Tratamientos de relax y belleza

Tratamientos de relax y belleza

4. Aprende a hacer cupcakes. Pues sé que están muy de moda pero la verdad es que no me atrae. Y digo yo ¿cuándo los haría? Después de poner las lentejas, triturar las papillas y dejar listos los biberones para la mañana siguiente?? Me saldrían un churro. Mejor los encargo en @Ofelia_Bakery o @cupcakesandgo.

Cupcakes

Cupcakes

5. Cultiva tus relaciones sociales. Hace tiempo que obvié de mi vocabulario eso de ‘nos llamamos para un café’. La otra persona y yo sabíamos de sobra que esa llamada nunca se produciría pero quedaba bien. Si entonces que tenía tiempo y ganas no lo hacía ¿quién se cree que lo vaya a retomar ahora? Cada vez cuento con menos tiempo libre para mí y los míos así que si hago planes los hago con gente que me apetece ver de verdad, con mis amigos, familia y compadres a los que echo de menos y quiero. La falta de tiempo es lo que tiene: no tienen cabida los compromisos.

6. Sigue los patrones de la nueva ‘it-girl’.  Ni esta camiseta es vintage ni pienso crear tendencia con estos vaqueros de hace tres temporadas. Pero con un pañuelo por aquí y un detalle por allá voy solucionando el día a día.

It-girl street style

It-girl street style

7. Descubre los restaurantes más ‘trendy’ de tu ciudad. ¿Cuentan con espacio para dos carros? ¿Tienen cambiador y un mínimo espacio para que el comensal de la mesa de al lado no me mire con cara de ‘señora este bar no es para niños’? Pues siguiente punto.

8. Sube la autoestima. Cuando estoy ‘blue’, cansada agotada, enfadada o simplemente con ganas de salir huyendo, voy al cuarto de mis pequeños pitus y les pregunto cuánto me quieren: “¡De aquí a la luna!”. ¡Pues vuelta a empezar!

Ilustración de Anita Jeram del libro 'Adivina cuánto te quiero'

Ilustración de Anita Jeram del libro ‘Adivina cuánto te quiero’

Y ahora os preguntaréis, ¿por qué 8? Porque paso de categorías y modas impuestas por las que todas las listas tienen que contener 10 puntos. ¡Sed felices!

 

Retazos del adviento

Retazos del fin de semana:

– Viernes 5

Recogida del cole y la guarde y a casa de los abuelos a que nos pongan algo rico de comer. La siesta de hoy ha sido cortita -la de ellos, claro- porque han inaugurado el alumbrado navideño de las calles y quiero que lo vean y alucinen. Merienda de churros con chocolate, primeras luces y belenes, marionetas y, de colofón, una tienda de juguetes.

Decoración navideña en las calles de Sevilla

Decoración navideña en las calles de Sevilla

– Sábado 6

Viene a visitarnos el padrino y viene con refuerzos: mis niñas rubias. Mañana de parque y tarde para montar el árbol de Navidad y el Belén. Bolas, luces, estrellas, villancicos… En menos de una hora, Álvaro se ha cargado tres de las figuritas: el ángel, la mula y el buey.

Montando el árbol

Montando el árbol

– Domingo 7

Comida familiar: más abuelos, titos, prima… Pasacalles de la tuna de Derecho. A última hora de la tarde nos da lugar a una cerveza con los amigos. La vigilia de la Inmaculada queda para otro año.

Pasteles de @ManuJara_

Nuestras comidas familiares siempre acaban con pasteles de @ManuJara_

– Lunes 8

Con niños los planes nunca salen como esperas: los dos pitus y el padre malos. Cancelamos comida; modo enfermería ON. Pero al menos sacamos un hueco para escribirle la carta a los Reyes Magos. “Queridos Reyes Magos. Este año he sido muy bueno…”.

Estampas del Adviento. Retazos que anuncian que viene la Navidad.

 

Feliz Navidad

Letrero que anuncia Feliz Navidad