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La cartera más fea del mundo

Mi hijo de seis años me ha regalado la cartera más fea del mundo. Le tocó en la tómbola del colegio y en cuanto cayó en sus manos dijo: “mamá, te la regalo“.

Tiene una mezcla de colores y flores que hace daño a los ojos y el estado que presenta me hace dudar de si no habrá sido usada anteriormente…

La he escondido, dicho que la había perdido e incluso tirado a la basura, pero cada vez que salimos de casa mi Pitu Mayor me pregunta: “mamá, ¿llevas el monedero que te regalé?“. Y vuelvo al fondo del cajón de los chismes a rescatar la cartera más fea del mundo para meterla en el bolso (junto a la cartera de verdad, eso sí).

¿Se le olvidará algún día? Es que ya empiezo a verle su punto a esos círculos psicodélicos y las flores ochenteras… ¡¡¡Lo que no haga una por sus pequeños Pitus!!! Para que juzguéis vosotros mismos…

cartera

Conclusiones del Día de Reyes

Después de un día de Reyes de infarto, de tirarnos por el suelo a recoger caramelos en la Cabalgata como si no hubiera un mañana, de dejar zapatos limpios en el árbol, anís y turrón para sus Majestades y agua para los camellos, de una noche de nervios y un despertar de ilusión de los que quedan grabados para toda la vida, de abrir paquetes, regalos y más regalos… me quedo con varias conclusiones:

– La ilusión de los niños. Son felices porque tres señores montados en camello se han cruzado medio mapa para traerles ese juguete que tanto querían!! Y fíjate si son magos que han acertado: ése era justo el Transformer que el Pitu Mayor había pedido.

– Ha merecido la pena recorrerme las jugueterías de media ciudad para encontrar el Centro de Mando de la Patrulla Canina. El Pitu pequeño se ha acostado con ella y abrazado a Chase y Rubble.

reyes

–  Da igual lo grande o caro que sea el regalo, ellos no entienden los valores con los que nos empeñamos en medir las cosas los adultos. Al final el detalle más insignificante puede convertirse en su regalo favorito de este año.

– Necesito un piso más grande para guardar todos los paquetes que aún tengo desordenados en el salón. Nuestra casa parece una sucursal de Imaginarium.

– Me encanta el Día de Reyes, desde que tengo a mis Pitus mucho más.

¡Espero que todos hayáis sido muy buenos y los Reyes muy generosos!

 

 

Noche de Reyes

Llevamos días repitiendoles que esta noche había que acostarse pronto. No ha hecho falta insistir; han caído rendidos tras el subidón de la Cabalgata y los caramelos.

Antes hemos dejado los zapatos bajo el árbol, agua para los camellos y una copita y un mantecado para los Reyes.

Hemos bajado al trastero a por los paquetes, inflado globos, montado ruedines, colocado animales y más animales del Arca de Noe, envuelto regalos y repartido caramelos por todo el salón.

Hemos cruzado los dedos para que no se despertaran y asomaran sus cabezas tras la puerta por ese globo que se ha explotado y la música de la sirena del camión de Bomberos que se ha llevado una hora sonando.

¡Y ahora soy yo la que no se puede dormir ni ir temprano a la cama! Porque los Reyes Magos están a punto de llegar y estoy deseando ver el regalo -sus sonrisas- que me espera cuando me levante.

¡¡Felices Reyes a todos!!

Reyes Magos

¡Que los Reyes Magos te están mirando!

¿Quién sería ese protopadre que un día creó la más poderosa arma de convicción para niños de entre 2 y 10 años?

¿Cuánto ingenio cabe en tan sencilla fórmula capaz de amansar fieras, rebañar platos de coliflores y recoger montañas y montañas de juguetes con una sola frase?

Sabéis ya a cuál me refiero, ¿verdad?

¡¡Que los Reyes Magos te están mirando!!

No hay amenaza ni castigo ni premio más poderoso que tan simple frase. Le pondría un monumento a esa primera madre que un día tuvo la feliz ocurrencia de deslizar a su hijo la sutil invitación de que sus Majestades de Oriente estaban tomando buena nota de todos y cada uno de sus movimientos a través de un agujerito.

¿Que no quieren comerse las espinacas? “Uyyy, por esa ventana te están mirando los Reyes Magos“.

¿Que lloran como berracos por ese juguete que los dos quieren a la vez? “No pasa nada: mamá llama a Melchor y lo solucionamos en un periquete“.

¿Que somos desobedientes? “Dos ruedines menos para la bicicleta, ahora mismo se lo digo a Baltasar“. Porque de todos es sabido que mamá tiene línea directa con Oriente por escrito, vía telefónica, telepatía y hasta paloma mensajera.

¿Que no se quieren bañar, lavar los dientes, subir del parque, ir a la cama…?

Para, para, que el rollo nos tiene que durar aún un par de meses.