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Trucos para vestir a tus hijos en invierno

¿Por qué un niño se pone un jersey, un gorro polar y dos camisetas interiores? ¡¡Porque su madre tiene mucho frío!!

Más allá del chiste fácil, muchos sois los que nos preguntáis cómo vestir a vuestros bebés y niños en los meses de frío invierno. Cierto es que ni yo misma lo tengo muy claro tres años y dos niños después, pero algunos trucos hemos probado con éxito y ahora los compartimos con vosotros:

  1. Usa siempre body o camiseta interior: sufro solo de ver a esos niños que cuando juegan en el parque o al subirse a los brazos de sus padres dejan la espalda al descubierto. No puedo más que acordarme de esa frase de abuela de ‘por los costaos entran los resfriaos’.Body cuello americano
  2. Usa leotardos en vez de calcetines: mismo problema en iguales situaciones que líneas más arriba: por muy altos que sean los calcetines siempre queda parte de la pierna al aire. Si no quieres estropear los leotardos que guardas para las ocasiones especiales puedes usar unos básicos colegiales o esos que tienen el agujero en la rodilla y estabas a punto de tirar.Leotardos
  3. Usa guantes, gorro y bufanda. Protege las partes más sensibles de su cuerpo como la cabeza, la garganta y las manos para prevenir catarros y enfriamientos. Además, ¡van tan monos con sus complementos!Gorros de jacqard y borreguito
  4. Camisetas de cuello cisne. Si tu hijo es de los que no soportan una bufanda ni deja colocarse un gorro, protégele el cuello con camisetas de cuello cisne o vuelto. Además, suelen estar forraditas por dentro y son un básico fundamental para combinar con todo tipo de ropa y situaciones.

    Camiseta cuello cisne

    Camiseta cuello cisne

  5. Hazte con unas buenas botas. Fundamental para los niños no sólo porque los protege del frío sino porque cuidarás el correcto movimiento y desarrollo del pie. Busca siempre modelos adaptados a su talla y etapa de crecimiento.

    Botas de la marca Gioseppo

    Botas de la marca Gioseppo

  6. Vigila que no se destapen por la noche. ¡La eterna cruz de los padres! Nosotros lo hemos probado (casi) todo. Desde enfundarlos en sacos de nacimiento a colocarles tres mantas bien remetidas bajo el colchón (que no aguantaban ni media hora en su sitio) hasta los sacos de dormir. Personalmente, creo que ésta es la mejor opción para los primeros años, sacos que permiten libertad de movimiento y que abrigan como si de una manta nórdica se tratara. Me han hablado también de unas fundas con cremalleras para las camas de los niños pero aún no hemos tenido oportunidad de probarlas.Saco de dormir de Calamaro
  7. Vuelve a las batas. Batines de gustoso tacto para abrigar a los niños y bebés al levantarse de la cama por las mañanas, en el tiempo de ocio, tras acabar los baños… Son un complemento imprescindible para los meses más fríos, ¡ya tendrán tiempo para polares y sudaderas!Bata infantil
  8. Capas y más capas. En ocasiones abusamos de las prendas polares, camisetas térmicas y abrigos del Polo Norte cuando lo más normal es que el niño comience a sudar como un pollo a los cinco minutos de correr y jugar por el parque. Por eso piensa siempre en capas que puedas quitar y poner fácilmente según estés en exteriores o sitios cerrados y con calefacción o  según la actividad del niño.Recortables
  9. Recuerda: ¡tu hijo tiene la misma temperatura que tú! Parece lógico ¿verdad? Pues a veces no resulta tanto. Si no cuesta comprender esas señoras que van con abrigos de pieles y sus niños con pantalones cortos y calcetines alto.

Como os decía el principio, casi cuatro años me ha costado adquirir toda esta sabiduría popular. Con todo, mi particular momento de estrés llega al final de la temporada cuando toca volver a empezar: ¡ahora que ya lo tenía controlado!

 

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